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viernes, 30 de septiembre de 2011

Actividad 4.-Reflexión-Debate sobre el significado de la "inclusión" en las clases de EF a propósito de la lesión de la compañera Laura Montalvá.

                                                             Lo que les hace niños


El día que hablamos sobre la inclusión en las clases de Educación Física me vino a la mente la anterior entrada que hice en este blog.

Parece mentira la de horas que se pasa un niño sentado en el momento más activo de su vida. El fin de semana pasado estuve con la niña de unos amigos, y cuando perdió la vergüenza me invitó a jugar al escondite. No se cuantas veces me escondí, pero si por ella hubiera sido aun ahora estaría corriendo a pillarla y corriendo a esconderme...¡que energía!

Cada día son más familiares las siglas TDAH. Yo el año pasado, tras conocer dos nenes que les habían colgado ya la etiqueta, me interesé y me informé para conocer este tipo de "patología".
Para empezar son niños NORMALES. Tan normales como un niño con un esguince en una clase de E.F. ...Ya veis por donde van los tiros, ¿NO?

Efectivamente porque tenemos que hacer al "cojo" que corra con las muletas detrás de la pelota... Entonces porque tenemos que someter a un niño con dificultades para la concentración y la atención a sesiones continuas donde prima la concentración y la atención.

El año pasado tuve la suerte de conocer a un nene que se encuentra en esta situación. Digo la suerte porque viví lo que nunca quiero que pase en mi clase cuando yo sea maestra. Este niño era absolutamente normal, además de ser muy atento y cariñoso. Cuando su profe supo que tenia la etiqueta de TDAH rápidamente informó a sus compañeros de la gravedad e insistió y aconsejó a la clase (en un momento en el que le "TDAH" no estaba en el aula) que tenían que comportarse de manera diferente con él, porque era: DIFERENTE. En cuanto supe la historia casi me caigo de culo. ¿Qué te parece? Exclusión a tope y el niño acomodado a un papel de sub-normal.

Así está el mundo facundo....

Si dejáramos a estos niños tan alegres y vivos, o bueno como se les llama ahora TDAH, que inspiren a los centro y a los maestros para diseñar clases más acordes a sus necesidades, posiblemente mataríamos dos pájaros de un tiro, porque las necesidades de estos niños son las necesidades de TODOS los niños.





2 comentarios:

  1. ¡qué grande es la dialéctica, cuando sientes pasión y esperanza en un objetivo! ... aunque este se llame educación, esta no acaba en las aulas un placer, poder leerte.
    Miguel Ángel ;)

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  2. Hace menos de un año comprendí que probablemente el TDAH, fuera del ámbito médico, es solamente un síntoma que justifica que los niños son niños y su trabajo es no parar de explorar el mundo hasta explotar su energía y caer vencidos por el cansancio.

    Personalmente disfruto de intensas sesiones de vitalidad a través de diferentes juegos con mis sobrinos dónde no paramos de jugar y cuando descansamos un minuto nos preguntamos ("i ara, a què podem jugar?") porque, ya te digo, tenemos la misión de jugar jugar y jugar para explorar el mundo que nos envuelve.

    Por lo tanto, podemos llegar a la conclusión de que TODOS los niños, al no parar, son hiperactivos.

    Y menos mal que lo son, porque sinó ya no serían niños (de hecho, como asegura mi madre, cuando un niño deja de jugar y empieza a estar pasivo, ¡algo le pasa!-probablemente tenga fiebre o no le esté sentando bien la merienda-).

    No niego que la hiperactividad sea un trastorno, pero un trastorno que debe ser examinado con precisísima exactitud porque casos habrá, pero muchísimos menos de los diagnosticados.


    Muy interesante tu enriquecido post a través de esta experiencia personal tan significativa ;)

    Mucho ánimo y a seguir aprendiendo a pedalear ;)

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